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Jessie Cervantes

¿Qué pasa con el cerebro cuando te dicen “NO”?

Tal vez, en algún momento de tu vida, decir la palabra “NO”, pudo haber evitado muchos problemas, y ante esto, me comuniqué con el doctor Eduardo Calixto, quien me platicó sobre qué hay detrás de estas dos letras.

Eduardo destaca que la palabra “NO”, es algo que se puede entender de manera universal, mientras que una afirmación, es más difícil.

“Cuando te dicen que no, el cerebro empieza a generar obsesión. Un ejemplo característico de esto, es cuando le dices a alguien ’no acelere’ y acelera, ‘no hagas esto’ y lo hace, o cuando le dices a alguien, ‘no te conviene’ y te casas con esa persona.
Cuando hay una situación que nos genera placer, nos conviene hacerlo o en fines prácticos nos genera mucha felicidad y dices que no, esto genera una obsesión, y es que se activa las redes neuronales semejantes a las que se debe el placer y también las adicciones”, comentó.

Cuando a una persona se le dice que no, se incrementa la actividad de las redes neuronales del sistema mesolímbico, mismas que son las encargadas de generar dopamina, la cual es el neurotransmisor de la felicidad.

“Si nosotros supiéramos que cuando le dices que ‘no’ a alguien, haces que le liberes dopamina y por lo tanto se hacen cada vez más reticente, y nos comportamos como si fuéramos necios, irreflexivos y caprichosos. Entonces, al estarse activando las neuronas que generan el placer y la adicción, va a parecer que nuestra vida gira alrededor de demostrarle a la persona que nos dice que no, que el no tiene la razón, que somos nosotros los que tarde o temprano haremos lo que queremos”, continúo.

Decir que “no”, puede generar un fenómeno que nos hace apegarnos más a las personas.

“Si tú tocas a una persona, críticas a una persona o vas en contra de su relación, esa persona como le está liberando oxitocina al cerebro de que le están dando la orden que ya no la vuelva a ver, aparece un fenómeno terrible, pero es increíble, pareciera que si estas generando dolor al tratar de separar a esa persona, por lo tanto las defienden de manera increíble, tal vez no en ese momento pero sí después, cuando se va. De ahí la importancia de este proceso cuando le decimos a alguien que no, este evento tiene un doble filo; puede ser que incluso veamos actos que no esperábamos”.

El antídoto cuando se dice que “no”.

“Cuando le digas a alguien o le quieras prohibir a alguien, tienes que hacerlo en público. Si yo te dijera algo de manera personal, tu cerebro lo va a considerar como algo muy propio, pero si se lo digo a cuatro o cinco personas al mismo tiempo, el cerebro diluye la culpa, la vergüenza, la obsesión, por lo tanto se puede aceptar con mayor facilidad. Así que cuando se le vaya a decir ‘no’ a varias personas, dígaselo al mismo tiempo, pues el cerebro hace que nos desensibilicemos más rápido”.